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Leszek Balcerowicz: El Anti Bernanke


By on 14:00


Leszek Balcerowicz, el hombre que salvó la economía polaca de los errores de los Estados Unidos y la mejor manera de recuperarla de la crisis financiera.

Como administrador de crisis económica, Leszek Balcerowicz tiene pocos similares a él. Cuando el comunismo cayó en Europa, fue pionero de la “Terapia de choques” para vencer a la hiperinflación y crear el libre mercado.  A finales de los noventa, encerró la deuda en la constitución de su país, deteniendo a los futuros gastadores. Cuando fue gobernador del banco central de 2001 a 2007, sus políticas sobre el dinero duro evitaron un boom crediticio y una caída inminente.

Polonia fue el único país en la Unión Europea que evitó la recesión en 2009 y ha sido la economía de mayor crecimiento de la UE desde entonces. El Sr. Balcerowicz escasamente es reconocido en este logro. Suena demasiado ocupado en “batalla” –sus palabras- en contra de las malas políticas.

“La mayoría de los problemas son resultado de las malas políticas”, dice. “En una democracia, tienes muchísima presión sobre ti para expandir el Estado por razones de dinero, ideológicas, etc.
Inclusive si hay ángeles en el gobierno, el cual no es el caso, si no hay una contrariedad en la forma en que se propone un gobierno limitado, entonces habrá un cambio hacia un mayor estatismo y en última instancia en un estancamiento y crisis.”

Si nos damos cuenta, mundialmente no hay una deficiencia de políticas cuestionables. Una serie de rescates para Grecia y otros han salvado el Euro, pero quién sabe por cuánto tiempo. Los líderes de la UE llegaron a un acuerdo en Bruselas el viernes, posponiendo fuertes decisiones en defensa de una disciplina fiscal y políticas de crecimiento.
Al otro lado del Atlántico, Washington se aproxima a un trato de “precipicio fiscal”. Y el miércoles, la Reserva Federal hizo cuatro intentos en la “quantitative easing” para mantener bajos los intereses reales mediante la compra de bonos y la impresión de dinero.
"El Sr. Balcerowicz enviando un eufórico saludo a Bernanke"

Como un ex banquero central, el Sr. Balcerowicz se obsesiona con encontrar la palabra correcta para el último invento del Presidente de la Fed Ben Bernanke: “Sin precedentes”, “Una completa maldición”, “Más aguas desconocidas”. Dice que son muy “poco convencionales” las trampas de las medidas económicas de un ciclo virtuoso. Los banqueros esperan más tazas de intereses bajas para estimular el crecimiento.
Cuando eso falla, como en Japón, no tienen más remedio que apegarse a lo fácil.

“Mientras los beneficios de las no convencionales políticas [monetarias] tienen poca vida, los costos aumentarán con el tiempo”, dice. “Mientras más practiques este tipo de políticas, más difícil es lograr salir de ellas. Japón está atrapado.” El Anémico Japón es el principal ejemplo, pero actualmente los EE.UU., Gran Bretaña y potencialmente el European Central Bank están en el mismo camino.

Si él estuviera en los zapatos del Sr. Bernanke, el Sr. Balcerowicz dice que pensaría dos veces la conexión entre el crecimiento económico y el dinero fácil. Con el tiempo, dice, las tasas de intereses bajos y la impresión de dinero perjudican a la economía –aunque no necesariamente a través de la alta inflación.

Primeramente, el estilo de las políticas de Bernanke “son incentivos débiles para los políticos que quieren alcanzar las reformas, incluyendo las fiscales,” dice. “Ellos pueden mantener grandes déficits con las tasas bajas actuales.”  Se entrega a la preferencia de muchas políticas occidentales que estimulan el gasto. Se refiere a que ellos no tienen que luchar seriamente con elecciones difíciles, dice, en Medicare.

Otra menospreciada consecuencia del dinero fácil, de acuerdo con el Sr. Balcerowicz, es lo fácil de la presión en la economía privada para restructurar. Con tasas de interés bajo, las grandes empresas “pueden refinanciar sus préstamos,” dice. Los bancos están felices de seguir adelante. Los ajustes se retrasan, los mercados se distorsionan.

En su lectura, la cada vez más politizada Fed se ha vuelto en un discurso distorsionado sobre la política norteamericana. La caída de Lehman ayudó a limpiar el sector financiero, pero no al gobierno. Al Sr. Balcerowicz le sorprende mucho que el gasto federal sea mucho más grande que antes de la crisis, lo cual no sucede en Europa. “La más grande falta de atención en los EE.UU. es la fiscal” dice. El dólar hace que los EE.UU. “consiga mucho financiamiento barato para financiar malas políticas”, lo cual es “peligroso para el mundo y quizás para los Estados Unidos.”

El modelo de la Fed es expansivo. Muy tempranamente tras esta caída, el European Central Bank anunció un plan equitativamente improcedente para adquirir bonos basura de los países de la euro-zona. El banco, en esencia, dijo que ya estaban preparados para imprimir cantidades necesarias de euros para salvar la divisa.

El Sr. Balcerowicz se codea con la cabeza del Germany’s Bundesbank, el único disidente del Comité Directivo del ECB (European Central Bank) con un esquema de compra de bonos. Dice que viola los tratados de la UE. “Y dos, cuando la Fed está imprimiendo dinero, no es que estén comprando bonos basura de los estados como California –es más redundante, lo están distribuyendo,” dice. “El ECB está muy atraído de las políticas regionales. No creo que simplemente puedas justificarlo.”

“Así que lo saben mejor,” dice el Sr. Balcerowicz, sobre las últimas obsesiones en el banco central.
“Las primas de riesgo son demasiado altas – ¡de acuerdo con ellos! Están por encima del juicio de los mercados. Recuerdo esto del socialismo: “¡Nosotros lo sabemos mejor que nadie!”

El Sr. Balcerowicz, de 65 años, fue criado en un planteamiento estatista en Polonia. Tiene un doctorado en economía, y trabajó desde muy temprana edad en el Communist Party’s Institute of Marxism-Leninism, y aconsejó la unión de intercambio Solidarity antes de que se impusiera la ley marcial en 1981. Llegó a ser conocido en 1989 como el padre del “Balcerowicz Plan.” Durante las noches, los precios eran liberados, los subsidios fueron destrozados y la divisa Zloty (moneda de Polonia) fue convertible. Fue una fuerte medicina, pero la economía polaca se recuperó más rápido que la mayoría de las reformas del viejo bloque soviético.

Sorprendido o no, el Sr. Balcerowicz, permanece firme en que las soluciones se implementen lo más rápido posible. Los PIGS europeos –Portugal, Italia, Grecia y España (en español)-, se mueven lentamente.
A diferencia de ello, el Sr. Balcerowicz ofrece los BELLs: Bulgaria, Estonia, Letonia y Lituania.

Estos países de la UE pasaron por la caída del boom crediticio después de 2009. Sus economías se derrumbaron, Letonia estaba sola con casi un 20% ese año. La UE negó rescates, estos gobiernos fueron forzados a tomar medidas más drásticas que las de Grecia. El gasto público se redujo, particularmente los salarios gubernamentales. Este ajuste dolió pero la recuperación vino en 2010.
El PIB de los BELLs creció a curvas en forma de V. El rechazo de los PIGS fue menos que excesivo, pero prolongado y empeorando con el paso del tiempo.

Los cambios sistémicos en los BELLs tardaron un tiempo para funcionar, sin embargo el Sr. Balcerowicz dijo que el acercamiento radical tiene otro, beneficio a corto plazo. Lo llama el “confidence effect”.
Cuando los mercados vieron las reformas implementadas por los gobiernos, los costos prestados se fueron rápidamente, mientras los rendimientos de los PIGS seguían creciendo.

Grecia se enfocó en aumentar los impuestos, posponiendo los recortes a los gastos. Han ido hacia atrás, dice el Sr. Balcerowicz. “Si reduces a través de la reforma del gasto actual, lo cual es muy excesivo, estás más lejos de ser exitoso con la consolidación fiscal más que si incrementas los impuestos, los cuales ya son demasiado altos.”

Además agrega: “De alguna manera la impresión de mucha gente es que incrementar los impuestos es correcto y reducir el gasto es incorrecto. Está ideológicamente cargado. “Esto aplica en Grecia, la mayoría de Europa y el actual debate en los EE.UU.”

Durante sus varios límites en el gobierno de Polonia, el nombre Balcerowicz fue frecuentemente una maldición. En los noventa, fue dos veces primer ministro diputado y lideró el Freedom Union Party. Como político, su estilo tranquilo y abrasivo le hizo ganar un poco de amor y unos votos, inclusive cuando sus políticas no funcionaron. En el banco central, tuvo mucha intensidad política por su apretada política monetaria y no fue advertido para quedarse después de que su contrato terminara en 2007.

El Sr. Balcerowicz admite que fue un fácil chivo expiatorio. “La gente tiende a personalizar reformas. No me importa. Yo soy responsable por las reformas que apliqué.” Dice que “entiende a los políticos cuando entran a las reformas, pero no las acepta.” Todo depende de los seguidores del mercado libre para combatir por sus ideales y hacer a los políticos cuidadosos de los costos electorales de no reformar.”

En los rescates, el Sr. Balcerowicz acierta con una agnóstica nota. Pueden mitigar una crisis –mientras no quieran reducir la presión a la reforma, pero uno se da cuenta de los movimientos recientes en el sureste de Europa para desregular la labor de los mercados, privatizar y eliminar el gasto- en otras palabras, pasos verdaderos para estimular el crecimiento.

“Una vez que el euro se ha creado,” dice el Sr. Balcerowicz, “vale la pena conservarlo.” La moneda única no es diferente al patrón oro, “el cual ha funcionado muy bien”, dice. En ambos casos, los países miembros tienen que mantener en revisión los déficits del presupuesto y producir mercados flexibles para ser competitivos. Lo cual hace que él se mantenga cautelosamente optimista sobre el euro.

“Es muy importante recordar que hace seis, ocho, diez años atrás Alemania estaba como Italia, y se reformó”, dice. Antes de que Berlín desmantelara el Estado de Bienestar, Alemania era llamada “the sick man of Europe.” “No hay soluciones europeas para los problemas de los italianos. Pero sí hay soluciones italianas. Ningún rescate, pero sí mejores políticas.”

¿Por qué algunos países cambian para mejorar de la crisis y otros no? El Sr. Balcerowicz pone la “popular interpretation of the root causes” de la crisis como primer lugar en la lista.

“Hay mucha confusión intelectual,” dice. “Por ejemplo, la crisis financiera surgió del sector financiero. Por lo tanto, la causa de la crisis pudo haber sido algo en el sector financiero. Suena lógico, pero no lo es. Es como decir que el motivo por el cual estornudas mediante la nariz es por la nariz.”

Los mercados no “fallan” pero son distorsionados por malas políticas. Menciona el “Too Big To Fail”, el dinero fácil de la Fed, Fannie Mae y el auge inmobiliario. Esas son las explicaciones difíciles. “Muchas personas como los moralistas baratos,” dice. “Qué sentimiento tan placentero es condenar a la avaricia. Es muy popular.”

“Usualmente en Occidente, a los intelectuales les gusta culpar a los mercados,” dice. “Hay una gran aceptación de que la crisis ocurrió en la mayoría de los países capitalistas. La palabra crisis está asociada con la palabra capitalismo. Mientras te fijas en una forma comparativa, te darás cuenta de que las economías más grandes y las catástrofes humanas han sucedido en los sistemas anti mercado, cuando hay mucha concentración de poder político –Stalin, Mao, The Khmer Rouge (Jemeres Rojos), y muchos más.”

Volviendo al siglo XIX, las economías industrializadas se recuperaron mejor después de una crisis sin o limitada intervención. Sin embargo, los keynesianos continuaron insistiendo que únicamente el Estado puede reparar los defectos del mercado, dice.

“Esta idea de que los mercados tienden a fallar en auto perpetuando crisis y solamente el gobierno sabelotodo puede sacar al país de su crisis, asumiendo implícitamente de que tienes dos tipos de personas. Las personas normales que operan los mercados, y las mejores personas que trabajan para el Estado, niegan  la naturaleza humana.”

Recopilando los ensayos de su nueva colección, “Discovering Freedom”, el Sr. Balcerowicz se da cuenta de que “no necesitas leer economistas modernos” para entender lo que pasa en la actualidad. Hume, Smith, Hayek y Tocqueville, todos están ahí. Balcerowicz ama la frase de Madison’s, “angels”: “Si los hombres fueran ángeles, no habría necesidad de gobierno. Si los ángeles gobernaran al hombre, tampoco controles externos o internos en el gobierno sería necesarios.”

Este académico polaco suena como que no quisiera sentirse un extraño por la carrera del U.S. Tea Party. Él se hace a la idea.

“Su objetivo es muy bueno. Los medios de comunicación liberales tratan de demonizarlos, pero sus instintos son buenos. Gobierno limitado. Esto es clásico. Esto es James Madison. ¡Esto es ultra americano! Absolutamente.” 




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Acerca de Ezra Crangle

Co-fundador/Editor de ilearningvalue.blogspot.com, value investor en proceso y emprendedor.