Beacon Stock

Beacon Stock
Inversión en valor

Academia de Inversión

Academia de Inversión
Aprende Value Investing

¿Qué podemos aprender de Steve Jobs?


By on 14:22




Las manos

"Jobs recordando a su novia de la juventud."
A Steve le fascinaban las increíbles capacidades de la mano humana, estaba simplemente intrigado por la mano y su función con el brazo. A veces en juntas lo descubría con una mano en alto frente a su cara, girándola lentamente, absorto por cómo estaba configurada y lo que era capaz de hacer. Durante diez o quince segundos se le podía ver totalmente aislado en este ejercicio. Bastaba verlo una o dos veces para entender lo que significaba: sus dedos podían ser mucho más aprovechados para transmitir instrucciones al ordenador que con el simple golpeteo al teclado.

A partir de sus visitas al PARC, hablaría con frecuencia acerca de lo increíble que eran las manos y diría cosas como, “las manos son la parte del cuerpo que más usamos para implementar lo que quiere el cerebro”. Y “si pudieras replicar una mano, tendrías un producto invencible”. En retrospectiva ésta era una observación muy poderosa de un detalle que ha derivado en la actual línea de productos de Apple, desde el Mac, el iPod, el iPhone y el iPad.


Steve hizo que el equipo de Mac probara una gama de aparatos para controlar el cursor. Uno tuvo la forma de una pluma y creo que otro fue como una tableta, más o menos como los ordenadores portátiles actuales con pantalla sensible. Tomó un tiempo convencerlo de que nada funcionaba mejor que el ratón. Todo se hizo posible, desde los menús desplegables, hasta los comandos de edición como cortar y pegar, gracias a la movilidad del cursor.


Festeja todo

"Obama junto a Jobs disfrutando de la presidencia"


Apple sería conocida como una compañía que festejaba cualquier cosa ­­—logros de productos y objetivos, lanzamientos de artículos innovadores, la llegada de nueva gente clave—. Y dar camisetas y sudaderas para conmemorar algún triunfo se convirtió en un distintivo de Apple. Creo que debo de tener cientos de ellas que reuní durante los años. Y de hecho hay un libro con las fotos de las camisetas de Apple.


Si tienes una idea la dices

"¿Cómo se vería el iPhone con la forma de la cintura de una mujer?"
Si el jefe decía que la vaca era morada, la mayoría de las veces nadie iba a señalar que había visto al animal, que no era una vaca y que era naranja. Steve no aceptaba eso; si tienes una idea, la dices.

No le importaba lo bajo que podía ser el nivel de quién tenía la propuesta, la crítica o la sugerencia, siempre y cuando fuera sensible e informada.



El espacio dispone el escenario para la gente


Para Steve Jobs un equipo es más que la suma de su gente. También está afectado por el ambiente de trabajo, el cual, en sí mismo, puede tener una fuerte influencia para que funcione bien el grupo. No es solamente un juego de cubículos o estaciones de trabajo; el espacio físico es parte de la creación del aura, la atmósfera de ser especial.
"Qué diseño tan modernista, solo falta la sala de videojuegos."

En 1981 el grupo de Mac se mudó a un edificio en Bandley Drive que había sido usado previamente por parte del grupo de Apple II. El espacio central del nuevo edificio era el gran atrio. Steve puso su oficina cerca de la entrada principal, con todo el mundo distribuido en cubículos y laboratorios formados en arcos a su alrededor, estando Steve en el punto focal como un director de orquesta con sus músicos frente a él. El atrio tenía un piano, videojuegos y un refrigerador enorme lleno de botellas de jugo. Rápidamente se convirtió en el lugar en el que los empleados se reunían y pasaban el tiempo. En el atrio se exhibía la vieja motocicleta BMW original de Steve, en perfectas condiciones, como símbolo de gran diseño y funcionalidad, pero también, desde mi punto de vista, de que este equipo en particular tenía un líder muy diferente. Posteriormente Pixar y Google recibirían una gran cobertura de prensa al crear ambientes similares para sus empleados; Steve estaba, como en muchas otras cosas, a la cabeza.
 

Si te haces muy rico, ¿dirigirías de la misma forma?

La primera hora vio la venta de 4,6 millones de acciones; para el final del primer día se hablaba de la oferta pública de acciones más exitosa de la historia y de la oferta pública inicial con sus mayores suscriptores desde que Ford Motor Company se hizo pública casi treinta años antes.
"Pues claro, el mundo ya está bajo mis pies ahora...
¿o yo estoy bajo los suyos?"

En un solo día Steve se había vuelto uno de los hombres más ricos del mundo. Le gustaba decirle a la gente: “yo valía un millón de dólares cuando tenía 23 años, 10 millones cuando tenía 24 y cerca de 200 millones cuando tenía 25”.
 

Que la riqueza no te cambie

Lo impactante es que la repentina riqueza de Steve no lo cambió de forma significativa. El ahora mega millonario cofundador y presidente del consejo de una compañía de las 500 de Fortune, aún llegaba a trabajar en su tradicional camiseta, sus Levis y sus zapatos Birkenstock. Está bien, se pone un traje de vez en cuando para una reunión con un banquero o con alguien a quien quiera impresionar. Pero difícilmente habla de dinero o de sus posesiones. Ya tenía una casa, un Mercedes Coupé y una motocicleta BMW con pompones naranja en el manillar que había comprado cuando la compañía recibió el capital de inversión un año anterior. Desde su perspectiva ya tenía las cosas que le interesaban.
"La riqueza jamás me cambió. Ni siquiera de vestimenta."

Cuando viajaba, lo hacía en primera clase. Pero era algo estándar dentro de las políticas de Apple: en esos días, todos los empleados viajaban en primera clase, no solamente los ejecutivos y los gerentes sino los ingenieros y los “asociados de área” (que es como Apple llama a las secretarías”. La compañía tenía tal cantidad de dinero que no había plan de gastos médicos; cuando tenías un gasto médico, así fuera una visita al doctor o una operación seria, simplemente ingresabas las facturas y Apple cubría los costos.
 



Solamente IQ’s altos, por favor

"Bill Gates me la pellizca, por eso lo corrí."

Más allá de contratar por las capacidades, Steve se asegura de que sus contrataciones sean verdaderos entusiastas de Apple. Steve solamente estaba dispuesto a tener a su alrededor a gente que, a su juicio, tenía “un IQ de tres dígitos” y que no fuera “incompetente”, de acuerdo con su terminología.

Si te consideraba brillante, capaz y participativo, podías decirle lo que pensabas o que había una mejor manera que la que él te proponía, y te escuchaba. Pero si decidía que eras un incompetente, mejor debías hacerte de oídos sordos y salir rápidamente.
 

Prohibido…

Están prohibidas las pilas de archivos en tu escritorio. Además, “te pones la chaqueta hasta para ir al baño en caso de que te topes con un cliente”.


¿Qué haces con el inventario obsoleto?

¿Qué haces con el inventario obsoleto? Bajas el precio y lo rematas. Puedes ganar algo de dinero de los clientes que buscan una rebaja.  En lugar de eso Steve dijo: “Saquémoslas de la lista. La gente tiene que comprar las nuevas”.
"Ya me aburrieron mis productos. Mejor compraré un Windows Phone"

Donna había descubierto un punto importante de Steve. Su decisión violaba los principios básicos de negocios aprendidos en Harvard, pero mostraba que a él le importaba lo que era mejor para los clientes: “Esas impresoras son obsoletos y no es lo que la gente debería comprar; deshagámonos de ellas”.
 

Al buscar talento…

Era una gran prueba de que, al buscar talento, no debes dejarte guiar por tu primera impresión, sino que debes asegurarte de que encuentras a la persona real. A veces descubres al Pirata en donde menos lo esperas.
 

Entregue personalmente la paga

Cuando cualquier miembro del equipo de Mac merecía un bono, Steve recogía el cheque en un sobre blanco, iba al escritorio del empleado y lo entregaba en persona. Un día entregó medallas al equipo de ingenieros de Mac para mostrarles lo mucho que se apreciaba sus esfuerzos.
 

El empaque

Un día estaba con Steve en una de sus “caminatas directivas” y fuimos al área de embarque en la planta de Mac. Steve no pensaba que los productos se preparaban para ser enviados lo suficientemente rápido o bien. Una vez más entró en su papel de imaginarse a él mismo como el producto y describiendo lo que experimentaba cuando un Mac llegaba al área de embarque.
"Así se guardan las manzanas"



Enfrente de toda la gente de embarque, hizo que lo empacaran al igual que a un Mac, incluso en envoltura encogible como una manera de pensar cómo el proceso se podía hacer mejor y más rápido.
 



Entrega del producto

Un camión de entrega llevaba cien computadoras Macintosh y Steve las entregó personalmente en una pequeña ceremonia, llamando a cada persona por su nombre, estrechando las manos y extendiendo agradecimiento personal.
 


Regala tus productos a tus empleados

"Mejor no vendo el iPhone; se me ve mejor a mi"

Cuando el iPhone fue introducido al mercado, cada empleado recibió uno gratis. También cada empleado temporal y consultor que había trabajado con la compañía durante más de un año.

Steve era el animador más grande que cualquier equipo pudiera tener, impulsando continuamente la moral y el entusiasmo con frases como: “lo que hacemos aquí genera una gran onda en el universo”.

Practicar la motivación presencial

Steve era también el maestro de las “caminatas directivas”. Lo podías ver cualquier día de la semana, caminando por los pasillos y preguntando: “¿En qué estás trabajando?” o: “¿Qué problemas tienes?” Ocasionalmente lo veía con un humor más demandante, de más cuestionamiento: “¿Qué es lo que haces para ganarte el dinero que te pago?”.
"Con esta pose, Jobs seguramente motiva
hasta los trabajadores de Microsoft."

Para algunos de la tropa esto podía ser incómodo. Lo consideraban una micro gerencia. Pero esa manera de actuar también generaba sentimientos más positivos, y dejaba a la gente pensando: “No solamente se interesa por el producto; también le interesa mi papel. Soy parte de algo más grande. Estamos juntos con esto”. A través de los años, Steve ha dirigido a sus empleados siendo omnipresente en sus vidas. Siente que si eres accesible y los escuchas, ellos satisfacerán tus expectativas.
 

Muestra respeto por tus empleados

“¿Has hecho esto, respondiste aquello, alguien ha llegado con un candidato para llenar la vacante, has encontrado una solución  a tal problema?”. Y entonces él llamaría de nuevo un par de horas después con más puntos que pensó, muchos de ellos muy detallados.
"Jobs intentando convencer a Cook para que sea el CEO de Apple"

Pero en cada ocasión él preguntaba: “¿Puedes hablar ahora?”. Su sentido implícito de que trabajabas para él veinticuatro horas al día estaba al mismo tiempo templado al mostrar respeto por tu vida privada.
 

¿Tus empleados usan tus productos?

"¿Para qué sirve ese botón?"
En los días previos a Mac, los empleados nuevos de Apple eran contratados a prueba y se esperaba que aprendieran a usar el Apple II. Después de tres semanas se les realizaba un examen.

Si no se habían molestado en aprender cómo usar el ordenador, era un signo de que no les importaba el producto o la compañía y se les acompañaba a la puerta.
Al pasar la prueba Apple les daba una computadora Apple II para su casa.



“¿Quieres pasar el resto de tu vida vendiendo agua con azúcar o quieres cambiar el mundo?”.


La preguntaba revelaba menos acerca de Sculley que lo que decía de Steve; claramente se veía destinado a cambiar el mundo.
John recordaría mucho después: “Yo tragué saliva por que sabía que me preguntaría el resto de mi vida qué era lo que me había perdido”.
“John Sculley (centro) junto a Steve Jobs (izquierda)
y Steve Wozniak (derecha)."

El romance de Sculley continuó durante varios meses, pero para la primavera de 1983, Apple Computer tenía finalmente su nuevo CEO. Sculley había cambiado su posición directiva en una empresa global establecida desde muchos años atrás y una de las marcas icónicas del mundo, por manejar una compañía relativamente pequeña en un campo del que no sabía nada. Una compañía, además, que hacía nada constituía un par degeeks en un garaje y que ahora iba a batirse contra el titán de la industria.
 

Mantener el momentum

Inevitablemente todo empresario, todo gerente de negocios y toda compañía pasan por una crisis tarde o temprano. Independientemente del tamaño, desde un individuo que intenta montar un negocio, hasta las grandes corporaciones globales y sus líderes, aparecerán puntos de inflexión cuando los problemas parecen abrumadores y casi insoportables.
 

La empresa tiene que estar unida

¿Cómo es posible fabricar un producto que funcione bien si el grupo que crea el software y el grupo que crea el hardware trabajan de manera totalmente independiente el uno del otro?
 

Todo es posible

“Tú ves un vehículo prototipo de exhibición”, diría Steve (lo estoy parafraseando, pero creo acercarme a lo que serían sus palabras), “y piensas “¡Qué gran diseño! ¡Qué maravillosas líneas!”. Cuatro o cinco años más tarde, el coche está en un salón y en anuncios de televisión y… es pésimo.
"Wozniak al lado de Steve Jobs mientras Jobs alucina con un iPhone."

Y te preguntas qué pasó. Lo tenían. Lo tenían y lo dejaron escapar”.
Y aquí Steve daría su versión de lo que salió mal:
“Cuando los diseñadores le dieron la gran idea a los ingenieros, éstos dijeron: “De ninguna manera. No podemos hacerlo. Es imposible”. Se les permitió entonces ir a hacer lo que les pareciera “posible” y entonces le dieron sus planos a la gente de producción. La gente de producción le dijo: “Podemos construirlo”. Y le encantaba terminar la historia diciendo: “Cogieron la derrota de las fauces de la victoria”.
 

Comportamiento de los japoneses en los negocios

En una reunión de negocios, es común que los japoneses cierren los ojos para evitar ser distraídos por lo visual y poder escuchar la pura esencia de las palabras.
 

Ama…

Ama lo que haces. Ama lo que creas. Hazlo a la perfección.
 

Tolera los errores

Además tienes que tolerar los errores sin castigar a la gente. Créeme, es muy impresionante cuando alguien que originó una idea que la compañía adoptó y para la que puso fondos, es degradado o incluso despedido porque el proyecto no tuvo éxito. Cuando el caso es el opuesto, todos reciben el mensaje: está bien ser creativo, hacer algo nuevo, tu trabajo no va a estar en juego.
 


No necesitas de un título universitario

"Ahora estos imbéciles me idolatran. Jobs recordando con odio los rechazos que tuvo como emprendedor."


No aprendió de ninguna universidad ni tiene un diploma en negocios, no hubo nadie en su adolescencia que fuera un administrador o ejecutivo de negocios del que Steve pudiera aprender, sin embargo, de algún modo comprendió desde el principio que Apple podía ser un gran éxito si se volvía una marca familiar. La mayoría de la gente de negocios que conozco todavía no ha comprendido ese principio rector.

El éxito es universal

“Mientras nosotros tengamos éxito, ustedes tendrán éxito. Cuando a nosotros nos va bien, a ustedes les irá bien”. Y ustedes perderán nuestra cuenta si nosotros quedaos fuera del negocio.
 

Lecciones

Ésta fue mi última lección: si te encuentras atorado con un consejo o con inversionistas que no entienden tu idea, probablemente es tiempo de retirarte. Me fui de Migo para innovar mi próximo producto e iniciar una nueva empresa.

·        Ten pasión por cada proyecto en el que trabajas.

·        Encuentra motivación en la oportunidad y crea un producto de ella.

·        Siempre mantente abierto al talento que pueda ayudar.

·        Haz lo mejor para que tu producto sea intuitivo y un manual de usuario que no sea necesario.

·        Sé honesto contigo mismo acerca de tus productos.

·        Asegúrate de que los productos te representen a ti y a tus características.

·        Trabaja a través de tu gente y celebra, como una unidad, cada éxito.

·        Continúa innovando para estar más cerca de tu ideal y tu visión de perfección; va más allá de la realidad del momento.

·        No escuches a las personas que te dicen que no se puede hacer.

·        Siempre debes continuar actualizando tu visión, sin dejar de ponerte retos, y preguntarte siempre: “¿Qué es lo que enloquece a los consumidores?”.

·        Buscar gente que le emocione trabajar en la empresa.


¿Y tú, qué?

¿Y tú, qué? ¿Cómo te representan tu producto, tu servicio y tu trabajo? ¿Cómo te encauzas con ellos?

Cuanto más afinidad encuentres entre lo que haces, creas y produces con la persona que eres en el fondo, más te importará y harás un esfuerzo inmenso para exigir la perfección que cada producto merece. Y harás también en un esfuerzo descomunal para que tus clientes lo recuerden y lo adoren.

La primera señal que indica pasión por un producto es que tú mismo seas un ávido usuario. Tienes que ser sincero contigo mismo. Si no te importa tu producto, ¿cómo vas a ser un defensor convincente?, ¿cómo vas a convencer a los demás de que el producto es algo que les sirve, les satisface y que lo van a gozar?

Yo creo que los negocios son un reflejo de su líder, su campeón. Son como niños que presienten cuando alguien no es sincero, no puedes fingir ante ellos. Necesitas ser apasionado de los productos que estás creando, promocionando, lanzando al mercado o vendiendo. Esto implica que debes estar dentro de una empresa e industria que realmente te importe. 


 En memoria de Steve Jobs

Ficha técnica del libro

ELLIOT, Jay; L. SIMON, William. El Camino de Steve Jobs. Liderazgo Para las Nuevas Generaciones
Aguilar. 2da. edición, 2011. 256 pp.


Acerca de Ezra Crangle

Co-fundador/Editor de ilearningvalue.blogspot.com, value investor en proceso y emprendedor.